Hola,

"Peter. La joven Valentine. ¿De dónde habían venido? Habían robado su alma y se la habían llevado consigo cuando se marcharon. Ejecutaban las acciones que él mismo habría realizado en otra época. Y, mientras, esperaba aquí, en Lusitania, y... se desvanecía. Eso era lo que había querido decir. Si perdía a Novinha, ¿qué le ataría a este cuerpo que había llevado por el universo a lo largo de todos aquellos milenios?"

Hijos de la mente es el último volumen de las cuatro novelas que forman la saga de Ender. Teóricamente dicha saga estaba planeada como una trilogía, pero según cuenta Scott Card en una nota al comienzo de esta novela, el tercer volumen (Ender el xenocida) resultó tan largo, que finalmente decidió subdividir dicha historia en dos novelas diferentes, para así poder ampliar un poco la historia que contaba en cada una de ellas. Por eso es tan difícil hacer una reseña de esta novela, sin estropear la sorpresa del final de Ender el xenocida. Así que no voy a contar nada sobre ella, salvo que me ha decepcionado mucho como historia final.

Todo queda muy apañado para llegar a un final que no termina de encajar, que no resuelve una importantísima incógnita que se abre en esta misma novela acerca del origen y de la intencionalidad del virus de la descolada en Lusitania, y que realmente no aporta demasiado a la serie. En realidad, si realmente Orson Scott Card planeaba escribir tres novelas, hubiera podido condensar Hijos de la mente en una tercera parte de las páginas que ocupa, sin que se perdiera nada significativo en la trama. Vaya, podría haber sacado las tres novelas y haberse quedado tan ancho; pero en mi opinión, el novelista o no quería matar a la gallina de los huevos de oro, o bien tiene manía a las sagas con un número impar de entregas (si no recuerdo mal, y que me corrija alguien si me equivoco, todas las sagas que ha escrito este hombre están formadas por un número par de novelas).

En fin. Creo que es una conclusión de la saga bastante mala; y es una pena, porque los dos primeros volúmenes de esta serie son lo suficientemente buenos como para haber propiciado la aparición de otras dos novelas que tiran por tierra todo lo conseguido con las dos primeras. Lo cual, si se piensa detenidamente, dice mucho acerca de la irregularidad escritora de este hombre, capaz de iniciar una saga con novelas premiadas con prestigiosísimos galardones literarios del mundo de la fantasía y la ciencia ficción (el Hugo y el Nebula en el caso de las dos primeras entregas de la saga de Ender, o por ejemplo el Locus en algunos de los primeros ejemplares de la saga de Alvin Maker), y luego cansarse de dicha saga hasta hacer auténticas barrabasadas con su propia obra.

Es difícil recomendar dejar una saga a medias, ya que si se inicia una y se encuentra interesante, siempre se queda una con ganas de saber qué ha sido de los personajes; pero en este caso, yo recomendaría dejar la saga de Ender a medias: como mucho, llegaría hasta el final de Ender el xenocida, o tal vez mejor aún, hasta el final de La voz de los muertos. Leer Hijos de la mente, en mi opinión, no aporta casi nada a la historia. Menos mal que ahora la editorial Byblos vende los libros de esta serie baratitos, creo recordar que a 5€ cada ejemplar de bolsillo. Y aun así te quedas con cierta sensación de estafa, del tipo "para qué me habré gastado el dinero en este libro". Y es que 5€ aún dan para hacer alguna cosilla, por poco que sea.

Un besote